Ingresar a este mundo de la construcción en el Perú, proviniendo de una vida militar no me fue tan fácil, sin embargo cada vez me fue enganchando más cuando veía una idea que de la nada, la plasmábamos en “blanco y negro” para luego visualizarla en un lugar donde hay otra cosa o simplemente no hay nada y llegar hasta materializar esa idea producto de un sueño o la imaginación en un edificio, un centro comercial, una nave industrial, etc, entre tantas cosas que hemos hecho a lo largo de estos años, desde 1994 cuando se fundó esta empresa por mi padre.

La gente que obra tras obra nos acompaña y que si bien antes los veía desde lejos, con mi filtro de Oficial de la Marina, ahora los tenía codo a codo trabajando bajo mi dirección.

Esa gente linda, súper motivada, empática y con la camiseta de la empresa siempre puesta, lista para dar su bien más valioso por nosotros, su tiempo.

Aprendí que detrás de cada obra hay un sueño, personas ilusionadas con el cambio, el progreso personal o profesional, las ilusiones de crecer, tal vez de tener un nuevo hogar como lo concibieron en su mente una tarde de verano y que esa obra que estábamos construyendo era más que una simple estructura de cemento y fierro que tenía enfrente.

Es por ello que nos comprometimos (me comprometí) a dar lo mejor de mí y de toda empresa para ser la herramienta de realización de esas personas que estaban en pos de un sueño, negocio, anhelos, etc. Nos pusimos el objetivo de nunca engañar a nadie porque sencillamente no nos gusta que nos engañen, porque queremos a la gente tal como nos queremos nosotros mismos, porque con ese granito de arena podemos cambiar la sociedad y con ello, el mundo en que vivimos y si tan solo logramos que nuestros clientes satisfechos, hagan lo mismo con los suyos ya habremos logrado un cambio.

Ese cambio que urgentemente necesitamos.

Yo soy como cualquiera de ustedes, alguien que desea el bien para todos, que se hagan las cosas como se deben, con justicia, equidad y valores, esos valores que me enseñaron en casa y que me los reforzaron aún más en la Marina.

Por ello esta constructora, se rige por esos valores, en un sector donde existen empresas que con dinero tuercen voluntades o generan desigualdad para los que competimos de verdad, queremos ser un pilar de cambio de mindset.

Nos ha costado competir ostentando estos valores y hemos perdido muchas oportunidades por no declinar de ellos, sin embargo los que si confiaron en nuestro propósito como empresa, siguen siendo nuestros amigos y seguidores hasta estos días, ellos si se dieron cuenta que no hay nada mejor que dejar sus sueños en manos de alguien que hará lo posible por realizarlos y más aún, que superen sus expectativas también, cosa que agradecemos infinitamente por la confianza.

Siempre decirle al cliente la verdad, sin ocultarle nada, jamás cambiar los números para parecer lo más económico con la intención de que luego lo recuperamos con nuevos gastos escondidos, total, ya nos dio la obra y estamos “sobre el caballo”, no va con nosotros.

Eso es inconcebible para nosotros y desde que se creó la empresa siempre se mantuvo bajo la misma línea, mi padre se encargó de dejarlo muy claro el día 1, allá por 1994.

Los que si confiaron en nuestro propósito como empresa, siguen siendo nuestros amigos y seguidores hasta estos días, ellos si se dieron cuenta que no hay nada mejor que dejar sus sueños en manos de gente como ellos que hará lo posible por realizarlos y si superan sus expectativas, mejor, cosa que agradecemos infinitamente.

En este proyecto tenemos que ganar todos, no solo unos cuantos. Para eso estamos, para eso estoy, para dibujarles una sonrisa de satisfacción a mis clientes cuando vean su proyecto hecho realidad y para colaborar con la alegría de la gente que me rodea empezando por mi padre, mi familia, mis colegas, mis colaboradores y por qué no, de la sociedad en la que vivo

 

Queremos que siempre gane el cliente, que gane el proveedor, que gane la gente que nos acompaña en cada proyecto y que ganemos nosotros, que ganemos esas experiencias que nos enriquecen el espíritu y fortalecen más para seguir en este negocio de convertir sueños e ideas en realidades de cemento y acero.